Comienzos · Escritura · Relato · Trabajos de alumnos

Así comienza una nueva aventura de Sabino Scalar, por Raúl Contreras Álvarez

meme sabino scalar.jpg

Solicitamos a nuestro alumno Raúl Contreras Álvarez unas primeras líneas, un comienzo impactante, y nos adelanta el inicio de una próxima aventura de Sabino Scalar. A este intrépido investigador mexicano, que plantea sus indagaciones en un ámbito internacional, ya le hemos conocido en novelas estupendas como El Arcano o El Asesino del Péndulo. ¡Pasen y lean!

—Tienes que ayudarme, Sabino ―suplicó la esposa del torero asesinado tomando las manos del detective—. La policía no ha podido esclarecer el crimen. Son unos idiotas. Estoy desesperada. Me han tratado como si yo fuera la culpable de lo que le pasó a Emilio, y eso es falso. Esa noche, a la una de la mañana, estando en la cama, me desperté con una sensación de resequedad en la boca. Giré mi cuerpo para ver si Emilio había llevado algún vaso con agua a la habitación, pues, antes de ir a dormir, acostumbraba dejar uno en su buró. Pero ni el vaso ni él estaban. Pensé que, seguramente, se habría quedado dormido en la biblioteca, como frecuentemente ocurría cuando la lectura de un libro lo atrapaba y terminaba por vencerlo. Salté de la cama, rumbo a la cocina, para mitigar mi sed. Durante el trayecto observé que la luz de la biblioteca estaba encendida. Decidí entrar, Emilio no estaba ahí. Al salir de la biblioteca me di cuenta que, de la capilla, al otro lado de la casa, el parpadeo de las veladoras encendidas se reflejaba en las paredes del pasillo. Imaginé que Emilio estaba rezando, eso hacía cuando tenía alguna preocupación, y desde días atrás lo había notado intranquilo. Me dirigí a la capilla para preguntarle si se le ofrecía algo. ¡Fue horrendo! Allí estaba él, desnudo, de rodillas, a los pies de la imagen de la Virgen de la Macarena, sobre un charco de sangre. Tenía clavado el estoque de muerte al interior de su boca, la punta le salía por los genitales. Desde entonces no ha parado esta pesadilla. Sólo tú puedes ayudarme, hazlo por mí, por los viejos tiempos, ¿si?

Leave a Reply